Información no contractual. Nos reservamos el derecho a realizar modificaciones sin previo aviso. Las especificaciones técnicas válidas son las que figuran en el manual de instrucciones proporcionado con el producto.
La compactación correcta del terreno es la base para que soleras, caminos, adoquinados y bases de pavimento mantengan su forma con el paso del tiempo. Una placa vibrante con potencia ajustada al tipo de suelo reduce huecos, expulsa el aire y deja una superficie homogénea lista para construir o rematar. Garland ofrece compactadoras de gasolina pensadas para obra ligera, urbanización, mantenimiento de caminos rurales y trabajos de jardinería técnica dentro de su catálogo de maquinaria.
Las compactadoras de plato vibrante se utilizan para preparar bases sobre las que después se pondrán adoquín, baldosa, hormigón o asfalto. También funcionan bien para asentar caminos de gravilla, rellenos de zanjas y suelos de tierra antes de plantar o pavimentar. El plato transmite la vibración del motor al terreno, hace que las partículas se reorganicen y compacta el material en pasadas sucesivas.
A diferencia de un rodillo manual, la placa vibrante actúa con frecuencia alta sobre una superficie controlada, lo que la hace especialmente útil en zonas estrechas, esquinas y junto a muros donde no entra maquinaria pesada.
La gama COMPAC de Garland está formada por compactadoras de gasolina con motor de 196 cm3 y 4,1 kW de potencia, una configuración habitual para placas de uso intensivo.
El modelo COMPAC 511 WQG-V26 monta un plato de 530 x 370 mm, una medida adecuada para trabajos en superficies medias, reparaciones de pavimento y zanjas anchas. El COMPAC 713 WQG-V26, con plato de 540 x 420 mm, gana algo de superficie de contacto y desplaza más material por pasada, útil cuando se necesita avanzar rápido en explanadas o caminos.
Ambas máquinas comparten el mismo grupo motor, por lo que la elección suele depender del tamaño habitual del trabajo y de la facilidad de maniobra en el lugar de uso. Para usuarios que también necesitan equipos de aire comprimido en el taller, en Garland disponemos de compresores eléctricos.
La fiabilidad de una compactadora de gasolina depende mucho del mantenimiento rutinario. Antes de cada jornada conviene revisar el nivel de aceite del motor, comprobar que las uniones del plato no tienen juego y limpiar las aletas de refrigeración. Después del trabajo, retirar restos de tierra y arena del chasis y del plato evita que se acumule suciedad que termine afectando a los rodamientos.
En cuanto al uso, es importante avanzar a velocidad constante, no forzar la máquina sobre superficies extremadamente duras y trabajar siempre con calzado de seguridad y protección auditiva. La documentación técnica de cada modelo detalla los intervalos de cambio de aceite y revisiones recomendadas.
Para tierras sueltas, arena y gravilla fina, un plato de 530 x 370 mm como el del COMPAC 511 suele ser suficiente. En obras donde se compactan zahorras o se preparan caminos largos, el plato más amplio del COMPAC 713 ayuda a cubrir antes la superficie.
Depende del material y del espesor de la capa, pero como referencia general se trabaja en tongadas de 10 a 15 cm y se hacen entre tres y cinco pasadas cruzadas hasta que la placa rebota sin hundir el terreno.
Sí, sobre adoquín colocado en seco para asentarlo en su lecho de arena. Conviene proteger la superficie con una plancha de goma o un accesorio específico para evitar marcas en los bloques.
Puedes comprar todos los modelos disponibles directamente en nuestra web Garland o contactar con nuestros distribuidores oficiales.
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