Un deshumidificador eléctrico reduce la cantidad de agua presente en el aire de una estancia y ayuda a controlar problemas habituales como condensación en ventanas, manchas de moho en paredes, ropa que tarda en secar y sensación de aire cargado en invierno. En Garland contamos con una gama completa de deshumidificadores, con modelos pensados para uso en viviendas, sótanos, trasteros y estancias mal ventiladas.
La humedad relativa cómoda en una vivienda suele estar entre 40 y 60 por ciento. Por encima de ese rango aparecen los problemas típicos como condensación en cristales por la mañana, olor a humedad en armarios, óxido en herramientas guardadas y empeoramiento del aislamiento térmico. En sótanos y plantas bajas mal ventiladas, este exceso de humedad es más fácil que se cronifique.
Un deshumidificador extrae el agua del aire haciéndolo pasar por una superficie fría donde se condensa, y devuelve el aire seco a la estancia. El agua queda recogida en un depósito o se evacúa por una manguera.
El GARLAND DRYTECH 907TC-V25 es el deshumidificador disponible dentro de la categoría Comfort de Garland. Está orientado a reducir el exceso de humedad en estancias domésticas y mejorar el confort percibido cuando el aire está cargado o cuesta secar la ropa.
Al elegir un deshumidificador conviene tener en cuenta el tamaño de la estancia, el grado de humedad de partida y la frecuencia con la que se va a utilizar. Los datos concretos de capacidad de extracción y consumo aparecen en la ficha del producto. Cuando el problema no es solo la humedad sino también la temperatura, puede tener sentido revisar el aire acondicionado portátil Cooltech o los ventiladores domésticos Garland.
La instalación de un deshumidificador eléctrico es sencilla. Solo necesita una toma de corriente y un punto donde colocar el equipo con espacio suficiente alrededor para que la entrada y la salida de aire trabajen sin obstrucciones. Conviene situarlo lejos de paredes y muebles que puedan bloquear el flujo.
El mantenimiento se reduce a vaciar el depósito de agua cuando esté lleno, limpiar el filtro de aire con cierta periodicidad y revisar que no haya polvo en las rejillas. Un filtro sucio reduce el rendimiento y aumenta el consumo eléctrico.
Si se quiere un funcionamiento continuo, muchos modelos permiten conectar una manguera de evacuación directa a un desagüe, lo que evita tener que vaciar el depósito manualmente.
El consumo depende de la capacidad del equipo y de las horas de uso. Para una estancia de tamaño medio con humedad moderada, el deshumidificador no funciona en continuo, sino por ciclos cuando detecta que la humedad sube por encima del valor configurado.
El aire acondicionado regula la temperatura y, como efecto secundario, deshumidifica algo el aire. El deshumidificador está pensado específicamente para extraer agua y mantener una humedad relativa estable, sin enfriar la habitación de forma significativa.
En otoño e invierno, en viviendas con condensación, en sótanos y trasteros, en habitaciones interiores sin ventilación natural y en zonas costeras con humedad alta durante buena parte del año. También ayuda a secar la ropa tendida dentro de casa cuando no se puede sacar al exterior.
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